En 2026, se implementarán nuevas regulaciones para las criptomonedas en Estados Unidos. El núcleo de estas regulaciones es el marco de "cinco categorías" publicado conjuntamente por la SEC y la CFTC, que clasifica claramente los criptoactivos en cinco categorías: bienes digitales, valores digitales, coleccionables digitales, instrumentos digitales y stablecoins de pago reguladas, poniendo fin así a la ambigüedad regulatoria que existía desde hace tiempo. Entre ellas, las criptomonedas más populares, como BTC y ETH, se clasifican como materias primas digitales y están reguladas por la CFTC; los tokens con atributos de seguridad están sujetos a la jurisdicción de la SEC. Las nuevas regulaciones también introducen de forma innovadora un "mecanismo de eliminación de atributos de valores", que permite excluir de la regulación de valores los activos que cumplen con los estándares de descentralización y que ya no dependen de la gestión de proyectos. Mientras tanto, se han implementado las normas detalladas de la Ley GENIUS, que exigen a los emisores de stablecoins operar con licencias, mantener una reserva 1:1 de activos de alta liquidez y divulgar esta información mensualmente, promoviendo así el proceso de cumplimiento en la industria de las criptomonedas.
